“AKMA, la diabólica máquina que hace un café de muerte” by eleconomista.es

AKMA, palabra coreana que significa ‘diablo’, es su nombre. Y le viene que ni pintado porque sus oscuros y afilados detalles llaman la atención creando tal expectación que incluso llega a dar escalofríos. Eso es lo que pretendía la firma Dutch Lab cuando dio a luz a esta cafetera. Y es que aunque este invento lleve con nosotros desde el siglo XIX, su equipo ha conseguido convertirla en una obra de arte.

A pesar de la frialdad de esta pieza de coleccionista, su función es obtener café, pero no mediante un proceso tradicional. Su complejo diseño está confeccionado para conseguir la máxima calidad del grano utilizando el método del goteo frío, con un elemento esencial como la fuerza de la gravedad.

Esta maquinaria se compone de tres frascos alineados verticalmente a través de los que circula una corriente de agua ?no necesariamente caliente-, por lo que no habrá ningún tipo de gasto eléctrico para su elaboración. El recipiente principal es una válvula regulable para que el usuario pueda calibrar la disolución de la taza. El siguiente paso tiene lugar en el tanque de café, donde se desliza el líquido y posteriormente atraviesa una serie de filtros para que quede impoluto.

Por todo ello, un elemento necesario para probar un trago de esta armonía rica en sabor y con intenso aroma es la paciencia. Mientras que otros mecanismos como el del expreso trabajan con presión, este lo hace con el tiempo. Pero ese es el precio ? además de los 5.200 dólares que cuesta- que hay que pagar para conseguir un producto de esta calidad.

Aunque pueda parecer desesperante, y más tratándose de una bebida altamente adictiva, la mayoría de personas no son conscientes de los beneficios que aporta este método de elaboración. Gracias a esta técnica se consigue un resultado mucho menos ácido, puesto que las reacciones químicas que se producen al calentarlo alteran el estado físico de algunos ácidos que se acaban incluyendo en la taza final que se bebe.

Además Dutch Lab aconseja a sus propietarios ponerla en marcha durante la noche, para así disfrutar de su potente sabor de buena mañana y evitar la eterna espera. Incluso advierten que se pueden obtener hasta tres litros de café de una sola tanda con posibilidad de refrigerarse hasta dos semanas.

Pero no solo es el sistema lo impresionante de esta reliquia. Para conseguir una obra perfecta se ha cuidado cada detalle, y como prueba de ello los materiales, que aparte de conferir un estilo soberbio, también son elementos de primera. Así, su esqueleto ligero de aluminio anodizado lo hace altamente resistente y le otorga un color original, así como los delicados vidrios de borosilicato que aguantan elevadas temperaturas y son fáciles de limpiar, al igual que las válvulas hechas de agujas de letón.

El famoso diseñador francés Philippe Starck se inspiró en la perpendicularidad ideal de la silla de tres patas para aplicar las mismas extremidades a esta sofisticada cafetera, haciéndola más accesible y maximizando su belleza arquitectónica.

Y ahora AKMA además de convertir el grano en un café exquisito, es una composición sublime con un claro carácter steampunk que puede conceder a la casa de unos pocos afortunados amantes del café un toque de elegancia imponente.


AKMA, the diabolical machine that makes a coffee of death

AKMA, Korean word meaning ‘devil’, is his name. And it comes to him that he is not painted because his dark and sharp details attract attention, creating such an expectation that even gives chills. That’s what the DUTCH LAB intended when giving birth to this coffee machine. Altough the motif of this invention has been with us since the nineteenth century, DUTCH LAB has managed to turn it into a work of art.

Despite the coldness of this collector’s item, its function is to obtain coffee, but not through a traditional process. Its complex design is made to achieve the highest quality using the cold drip method, with an essential element such as the force of gravity.

This machinery consists of three vertically aligned flasks through which circulates a stream of water – not necessarily hot, so there will be no type of electrical expenditure for its production. The main container is an adjustable valve so that the user can calibrate the dissolution of the cup. the next step takes place in the coffee tank, where the liquid slides and then passes through a series of filters to make it unpolluted.

For all this, a necessary element to taste a drink of this harmony rich flavor and with intense aroma is patience. While other mechanisms such as the expresso works with pressure, this one works with time. But that is the price? In addition to the $5,200 that is cost – you have to pay to get a product of this quality.

Although it may seem exasperating, and more in the case of a highly addictive drink, most people are not aware of the benefits of this method of elaboration. Thanks to this technique a much less acidic result is achieved, since the chemical reactions that take place when heating it alter the physical state of some acids that end up being included in the final cup that is drunk.

In addition, DUTCH LAB advises its owners to start it up at night, in order to enjoy its powerful flavor in the morning and aboid tha eternal wait. They say that you can get up to three liters of coffee in a single batch with the possibility of refrigerating up to two weeks.

But not only is the system how impressive th relic is. To achieve a perfect work. every detail has been taken care of and as a proof, the materials which apart from conferring a superb style, are also first class elements. Thus, its lightweight anodized aluminum skeleton makes it highly resistant and gives it an original color, as well as the delicate borosilicate glass that withstands high temperatures and is easy to clean, as well as valves made of Latvian needles.

The famous French designer Philippe Starck was inspired by the ideal perpendicularity of the three-legged chair. The same tips has been applied to this sophisticated coffee machine, making it more accessible and maximizing its architectural beauty.

And now AKMA, besides turning the bean into an exquisite coffee, is a subline composition with a clear steampunk charate that can give the house of a few lucky coffee lovers a touch of imposing elegance.

source: elecoomista.es